Reflexiones de Francisco Javier Cano ¿Hacia donde vamos con la Convención ?

Reflexiones de Francisco Javier Cano ¿Hacia donde vamos con la Convención ?

Reflexiones de Francisco Javier Cano ¿Hacia donde vamos con la Convención?

Francisco Javier Cano Leal , afiliado a Ciudadanos y adherido al grupo de Renovadores Cs

Como afiliado de base y desde la experiencia que me proporciona haber sido concejal y diputado en el Congreso, me permito opinar y discrepar con la dirección del partido, a riesgo de ser excomulgado. Necesitamos una Asamblea. No una Convención.

Cs está sometido hoy día a una fuerte tensión interna y a una gran presión externa. Desde fuera, estamos presionados porque hemos perdido toda la credibilidad posible ante nuestros votantes. Con no ser poco esto, internamente existe una distancia abismal entre los órganos directivos y los afiliados. Esta ya existía antes, pero con la llegada de la nueva presidencia, no solo no se ha corregido, sino que se ha ampliado. La sangría de afiliados cada día es mayor.

Después de los últimos fracasos electorales, Cataluña, Madrid y Murcia, nuestra representatividad ha quedado reducida a la insignificancia, cuando no ha desaparecido. En cualquier organización, esto hubiera sido un motivo más que suficiente para que la dirección y toda la ejecutiva hubieran puesto sus cargos a disposición de los afiliados, convocando una Asamblea para decidir el futuro del partido. En lugar de esa Asamblea, se insiste en que se ha hecho lo correcto, y se convoca una Convención.

Los efectos que tenga la Convención para recuperar el respaldo en las urnas ya se verá, aunque su sola presentación pública no ha invertido las encuestas realizadas después, que denotan una clara tendencia a la baja en la intención de voto a Cs . Pero la recuperación del partido pasa inexorable y primariamente por resolver aquella tensión interna, y respecto de ella, la Convención no deja de ser una mera operación de maquillaje de los errores cometidos. La Asamblea podría cambiar, entre otros, los estatutos, la estrategia, los programas, la organización y siempre conllevaría una participación activa de loa afiliados, que terminarían decidiendo con su voto. La Convención no co templa ese alcance. El partido está en la UCI, y no admite paños calientes, sino que exige una intervención profunda.

Otra cosa es que lo que se quiera realmente, como anticipan los medios de comunicación, es que el partido pase ya a cuidados paliativos, evitando su recuperación, pero al mismo tiempo impidiendo su sustitución por otro proyecto político que ocupe ese espacio político que cada día se agranda por las políticas de Sánchez y sus socios parlamentarios, donde millones de electores se encuentran huérfanos de voto.

Cs ha demostrado en su trayectoria pasada grandes aciertos y errores. Acertamos cuando, en base a criterios técnicos se suscribieron acuerdos estatales de gobernabilidad con el PSOE (Sánchez) y el PP ( Rajoy), corrigiendo la inercia normal de estos grandes partidos, para llevar al país hacia la modernidad, la justicia y la equidad. Nos equivocamos, por ejemplo, cuando se permitió la destrucción interna del partido sin mover un dedo para evitarlo, o cuando se ignoró el ámbito municipal, especialmente en las elecciones de 2019, donde reinó el desconcierto, perdiendo el apoyo que nos daban las encuestas y en muchos casos, el número de concejales que ya teníamos antes.

En la sede del partido hay, o había colgada una frase que evoca la de Einstein, “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Si el partido no reconoce sus fallos y corrige su dirección, nos vamos a estrellar y a desaparecer. Hoy aún estamos a tiempo de evitarlo, convocando una Asamblea de afiliados. La Convención solo nos va a perpetuar en los errores cometidos .

¿Es eso lo que queremos los afiliados? Yo no quiero arrepentirme mañana. Hoy pido una Asamblea

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