Reflexiones de José Flores «Amigos y familia»

Reflexiones de José Flores «Amigos y familia»

Reflexiones de José Flores «Amigos y familia»

José Flores, Ciudadanos Galicia, adherido al grupo de Renovadores Cs

¿Un domingo de julio a las 9 de la mañana? Están locos. Vaya fecha para poner una Asamblea, y encima telemática.

Si es un día para estar con la familia, con los amigos, en la playa, en la montaña o, tranquilamente, en casa.

Bueno, tal vez no esté tan mal. La verdad es que las 60 propuestas a debatir, enviadas por compañeros de toda España, no tienen mala pinta.

Hablan de lo que la mayoría pensamos, de cómo refundar el partido, de democracia interna, de municipalismo, de en qué hemos fallado, cómo mejorar y de que manera volver a ser útiles a la sociedad.

Madrugo, me voy a la ciudad, vivo a las afueras, busco un bar abierto y me tomo mis dos dosis de cafeína imprescindibles para empezar la mañana. Me voy a comprar la Voz de Galicia, estoy muy acostumbrado a este tipo de reuniones, a menudo un verdadero tostón y, por lo menos ojeo la prensa mientras voy sobrellevando el tema.

Empezamos. Las intervenciones se suceden ágilmente, con 2 minutos de exposición y posterior votación y un turno de comentarios en cada bloque.

El tiempo transcurre rápido, la verdad es que me quedo con ganas de intervenir más a menudo, pero se va acumulando retraso.

Las propuestas se defienden, no se leen, lo que aporta más agilidad, dinamismo y espontaneidad.

Se me viene a la cabeza el verso 20 de Cantar del Mio Cid, Dios, que buen vassallo si oviesse buen Señor. La verdad es que sigue habiendo mucho talento, casi siempre desaprovechado y ninguneado. A menudo comentamos entre compañeros y excompañeros del partido que si hubiésemos sido capaces de retener y promocionar a todo el talento que se asomó a nuestras puertas, hoy tendríamos en mejor partido de España.

El tiempo transcurre rápidamente y de las 3 horas iniciales previstas, nos hemos ido a las 4 horas, que, sinceramente, se me han pasado volando y me han sabido a poco. El periódico ha quedado aparcado en una esquina de la mesa, esperando mejor ocasión.

Y al final me he dado cuenta de una cosa, de que he pasado una mañana de domingo entre amigos y familia, mi familia política, de la que a menudo han intentado que me sintiera huérfano, pero que ahí están y, ahora me despido con un hasta pronto, un abrazo desde Galicia. Para redondear la mañana., sólo faltó que sonara en la despedida el himno del Liverpool, You»ll never walk alone, porque hoy, más que nunca, siento que no camino solo.

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